
En Venezuela el gobierno avanza con las medidas administrativas a algunas radios que no cumplen con los requisitos exigidos para su funcionamiento en lo que se denomina como “el fin del latifundio mediático”. Según los datos suministrados por Diosdado Cabello, Presidente de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, el 32% del espacio radioeléctrico venezolano pertenece a 27 familias, mientras que sólo el 9% posee cierta vinculación con el Estado venezolano. Según los datos del ministro ya son 50 las emisoras notificadas d la apertura de procedimientos administrativos de un total de 240 que no entregaron los datos.
Según explicó Cabello, hay varios niveles de procedimientos abiertos, por fallecimiento, por vencimiento, por renuncia de la concesión, de los cuales cada uno tiene un procedimiento y un tiempo para una respuesta. Los datos que maneja CONATEL refieren que algunos circuitos radiales se han apropiado de manera ilegal de hasta 12 emisoras por circuito.
Por su parte la Cámara Venezolana de la Industria de la Radiodifusión asegura que de concretarse el cierre de las 240 emisoras, más de cinco mil familias perderán sus medios de sustento, y se verían afectados unos 200 periodistas y más de mil 500 productores nacionales. En la Cámara de la Industria de la Radiodifusión están afiliadas 414 emisoras AM y FM, operadas por más de 300 prestadores de servicio de diferente identidad, de las más diversas procedencias y corrientes de pensamiento, y cientos de productores y locutores.
Hasta los momentos no se ha anunciado que destino tendrán las radios que no superen los requerimientos administrativos ni la forma como se podrá acceder a esas concesiones de radio.
Alexander Hernández